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Ponente
Marco Sánchez Peña
Equipo de trabajo
Yajaira Ordoñez-Valverde
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Ponente
RESUMEN:
Los estudios sobre promoción musical en el contexto ecuatoriano son aún incipientes por lo que se planteó un análisis desde el contexto local. La cadena de valor de la música comprendida desde los autores, medios de comunicación convencionales, shows en vivo y las plataformas de difusión en línea, determinan espacios de manejo que cohesione los objetivos de publicación y la conformación de éxito musical en lo social. Desde la arista de los productos culturales las promociones de los materiales artísticos no son bien vistos por la publicidad, o no cuentan con un espacio determinante “[…] al menos en este medio, es muy raro ver publicidad de un producto cultural con la misma intensidad y frecuencia que un producto de consumo masivo” (Chiriboga, 2017, p. 41). Fue necesario iniciar con un diagnóstico sobre el papel de promotor artístico desde la visión de quienes se dedican a promover eventos y desde la postura de los artistas, para reconocer la importancia de este profesional y realizar un estado de la cuestión de las funciones que posee. Una vez visibilizado el rol del promotor se indagó sobre su trabajo en la cadena de valor de la música y su función en los procesos de inserción y distribución de los productos musicales. De forma general no empírica se conoce que “El músico ecuatoriano está obligado a ser su propio productor, publicista, mánager y, en ocasiones, hasta él mismo vende sus discos para percibir ingresos, o los regala para difundir su trabajo” (LÍDERES, 2013), lo que implica un proceso irrisorio en la búsqueda del éxito musical desde lo ocal. En 2 ocasiones el promotor debe hacer “malabares” para que el disco de su artista sea aceptado en un medio radial, sus melodías suenen y finalmente sea el público que los conviertan en éxito. Otros recuerdan que algunos de sus colegas tuvieron que pagar o dar obsequios para que programen las canciones. (El Telégrafo, 2014) Los artistas del país buscan ayuda de las disqueras y medios como una forma de ingresar en la industria cultural (Horkheimer y Adorno, 1988). No basta con tener una voz que conquiste a todos los espectadores, es fundamental tener más seguidores o fans, para ampliar su carrera musical, debido a la razón mencionada es necesario contar con la ayuda de un promotor, siendo un puente que conecta al artista con empresarios y con los medios de comunicación tradicionales o digitales (Zapata Restrepo y Niño Morales, 2018). Desde un enfoque cualitativo se procesaron los testimonios de los actores que participan en el mercado musical local con intención de obtener inferencias desde el análisis de contenido cualitativo. Se identifican factores de influencia y notoriedad en los procesos de impulso musical dónde los medios tienen un rol importante sumado a la injerencia de la estructura legal existente desde el aparecimiento de la Ley Orgánica de Comunicación en 2013.
Los estudios sobre promoción musical en el contexto ecuatoriano son aún incipientes por lo que se planteó un análisis desde el contexto local. La cadena de valor de la música comprendida desde los autores, medios de comunicación convencionales, shows en vivo y las plataformas de difusión en línea, determinan espacios de manejo que cohesione los objetivos de publicación y la conformación de éxito musical en lo social. Desde la arista de los productos culturales las promociones de los materiales artísticos no son bien vistos por la publicidad, o no cuentan con un espacio determinante “[…] al menos en este medio, es muy raro ver publicidad de un producto cultural con la misma intensidad y frecuencia que un producto de consumo masivo” (Chiriboga, 2017, p. 41). Fue necesario iniciar con un diagnóstico sobre el papel de promotor artístico desde la visión de quienes se dedican a promover eventos y desde la postura de los artistas, para reconocer la importancia de este profesional y realizar un estado de la cuestión de las funciones que posee. Una vez visibilizado el rol del promotor se indagó sobre su trabajo en la cadena de valor de la música y su función en los procesos de inserción y distribución de los productos musicales. De forma general no empírica se conoce que “El músico ecuatoriano está obligado a ser su propio productor, publicista, mánager y, en ocasiones, hasta él mismo vende sus discos para percibir ingresos, o los regala para difundir su trabajo” (LÍDERES, 2013), lo que implica un proceso irrisorio en la búsqueda del éxito musical desde lo ocal. En 2 ocasiones el promotor debe hacer “malabares” para que el disco de su artista sea aceptado en un medio radial, sus melodías suenen y finalmente sea el público que los conviertan en éxito. Otros recuerdan que algunos de sus colegas tuvieron que pagar o dar obsequios para que programen las canciones. (El Telégrafo, 2014) Los artistas del país buscan ayuda de las disqueras y medios como una forma de ingresar en la industria cultural (Horkheimer y Adorno, 1988). No basta con tener una voz que conquiste a todos los espectadores, es fundamental tener más seguidores o fans, para ampliar su carrera musical, debido a la razón mencionada es necesario contar con la ayuda de un promotor, siendo un puente que conecta al artista con empresarios y con los medios de comunicación tradicionales o digitales (Zapata Restrepo y Niño Morales, 2018). Desde un enfoque cualitativo se procesaron los testimonios de los actores que participan en el mercado musical local con intención de obtener inferencias desde el análisis de contenido cualitativo. Se identifican factores de influencia y notoriedad en los procesos de impulso musical dónde los medios tienen un rol importante sumado a la injerencia de la estructura legal existente desde el aparecimiento de la Ley Orgánica de Comunicación en 2013.
- Correo electrónico:marcoivansanchez3@gmail.com