PRÁCTICAS DE SALUD INTERCULTURAL DE UN GRUPO DE JORNALEROS AGRÍCOLAS MIGRANTES EN CIUDAD GUZMÁN JALISCO, MÉXICO DESDE UNA PERSPECTIVA DEL DESARROLLO HUMANO

Dr. PAULO DANIEL RÚA VÁZQUEZ

RESUMEN

La diversidad cultural representa un desafío significativo en el ámbito de la salud intercultural, ya que implica reconocer la existencia de sistemas de conocimiento con visiones distintas sobre el bienestar y la enfermedad. Esta diversidad, lejos de ser una limitación ofrece la oportunidad de promover procesos de dialogo que garanticen condiciones de igualdad entre culturas, lo que constituye un eje central para fortalecer las relaciones sociales, a través del diálogo de saberes y la capacidad de articular de manera equilibrada entre diferentes sistemas de conocimiento (Valladares et al., 2023).

La presente investigación analiza las prácticas de salud intercultural de jornaleros agrícolas migrantes asentados en Ciudad Guzmán, municipio de Zapotlán el Grande, Jalisco (México), con el propósito de comprender cómo dichas prácticas contribuyen a su desarrollo humano integral. A partir de un enfoque cualitativo y mediante un análisis de contenido descriptivo, se exploran las vivencias, saberes y significados que estos trabajadores atribuyen a su salud, en estrecha relación con sus condiciones socioculturales y laborales.

La investigación se sustentó en un marco conceptual que articula elementos de la salud intercultural, la migración laboral y el enfoque del desarrollo humano integral, lo que permite comprender cómo estas dimensiones se entrelazan y configuran prácticas de cuidado en contextos socioculturales diversos. 

El estudio buscó no solo analizar cómo estas prácticas promueven el bienestar físico, emocional y social de los jornaleros agrícolas migrantes, sino también proponer una alternativa de atención en salud que integre sus conocimientos y valores culturales, fortaleciendo así su desarrollo humano integral. Este enfoque permitió acceder a la riqueza de significados, valores y saberes que los jornaleros otorgan a su experiencia de salud, situada en contextos socioculturales y laborales específicos (Menéndez, 2018).  

Dado el carácter teórico-empírico del estudio, el análisis se construyó en la intersección entre los marcos conceptuales de salud intercultural, desarrollo humano integral y las voces directas de los sujetos investigados. Para ello, se empleó una metodología cualitativa orientada a describir y analizar las prácticas, características, procesos, significados y experiencias relacionadas con la salud intercultural, con el fin de contribuir a una comprensión interpretativa de la experiencia humana. Esta perspectiva permitió visibilizar una forma distinta de concebir la realidad objetiva vivida por un grupo de jornaleros agrícolas migrantes que residen en Ciudad Guzmán, municipio de Zapotlán el Grande, Jalisco (México), una región que ha experimentado un notable crecimiento en el sector agrícola, especialmente en el cultivo de arándanos, frambuesas, zarzamoras y aguacates, lo cual ha transformado no solo la dinámica, sino los patrones de consumo y prácticas de salud de la población local (Ezzahra Housni et al., 2018). Dichos cambios, han incidido directamente en las prácticas, hábitos de alimentación, forma de interpretar y enfrentar el bienestar y la enfermedad, evidenciando la necesidad de un enfoque intercultural en salud que reconozca estas transformaciones.  A partir de este enfoque, se buscó diseñar una propuesta referencial de salud intercultural para articular y visibilizar las necesidades, saberes y contextos particulares de esta población de estudio (Denzin & Lincoln, 2005).

Finalmente, los resultados visibilizan tanto la riqueza de saberes comunitarios como los desafíos estructurales que enfrentan estos grupos, aportando insumos valiosos para el diseño de políticas públicas más inclusivas y culturalmente pertinentes en la región Sur de Jalisco, (México). 

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